¡AY QUE CALOR….Y CON EL ABANICO ES PIOR!

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La mera verdad fue un verdadero PLACER, así con mayúsculas, entrevistar a este cuchurrún de cuchurunes, pero a ver, es muy pero muy difícil que se reúnan tantas cosas juntas.

¿A qué me refiero? Pues a que por lo regular el que es muy guapo no es buen actor y el que es un gran actor no es guapo. Eduardo Yáñez sin embargo, es un papacito que está ¡como nos lo recetó el doctor! Y además es un primer actor.

Basta ver su impresionante trayectoria en las telenovelas y en el cine tanto en México como en Estados Unidos para verificar que se ha superado muchísimo y no sólo eso….¡va por más!

Los años le han sentado de maravilla y en mi muy particular opinión a mí me gusta más ahorita que cuando estaba más chavo. ¡Qué bárbaro! Qué cuerpazo, que ojos, que boca, que sonrisa, qué porte, que estatura, bueno ¡un galanazo en toda la extensión de la palabra!

Pero además, desde que tuve el privilegio de conocerlo y conducir con él la Catorceava Entrega de Premios Furia Musical descubrí a un hombre maravilloso, a un ser humano divino y a un actor súper pero súper profesional.

La verdad todavía estamos enloquecidas las mujeres de todas las edades con su trabajo en “Destilando amor” cuando nos dan la gran noticia de que sería el protagonista de la telenovela de Salvador Mejía “Fuego en la Sangre”…¡qué agasajo!

Y fíjense que él no quería aceptar porque la verdad es que un actor cuida mucho eso, es decir, el hecho de que aún está el recuerdo de su personaje anterior, pero es ahí donde se ve la calidad actoral de este hombre maravilloso, porque desde el primer capítulo de la novela nos dimos cuenta que su personaje de Juan Reyes no tiene absolutamente nada qué ver con Rodrigo Montalvo y se merece un sonoro aplauso.

Pero bueno, pues tuve el privilegio de entrevistarlo en el Rancho Los Tres Potrillos donde fue la presentación de la novela y la que traía fuego en la sangre era yo porque ¡ah qué nerviosa me pone este señor! No sé por qué pero la hormona andaba como maraquera y la verdad, se me cayeron los choninos una y otra vez y es que este hombre te sonríe y así, automáticamente…¡chonino al piso!

Pero bueno, conocerlo, tratarlo y seguir teniendo el privilegio de entrevistarlo es una verdadera maravilla.

Vaya desde aquí mi gran aplauso para Eduardo Yañez, un actorazo que además está….¡como quiere!