
Recuerdo que en una de las ocasiones que visité el rancho le dije que me gustaba mucho el Cristo que él mismo diseñó para la capilla que tienen en el rancho y agarró una hoja blanca de papel y me lo dibujó ahí y me lo dedicó. Ese Cristo tiene un lugar muy especial en mi casa.
El rancho es impresionante, Vicente es impresionante, todo nos tenía enloquecidos, emocionados y muy satisfechos por la maravillosa entrevista que nos dio y sobre todo por la lección de vida que todos recibimos.
Nos dimos cuenta el por qué del éxito de Vicente Fernández y de que es un artista en toda la extensión de la palabra y escrito con mayúsculas.
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