
A pocos meses de que México sea una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol, especialistas en comportamiento humano y diseño señalan que las formas de viajar están cambiando. Más allá de las categorías tradicionales como edad, nacionalidad o nivel socioeconómico, estudios del Institute for the Future apuntan a la aparición de las llamadas “tribus viajeras”: comunidades temporales de personas que viajan motivadas por intereses, valores y experiencias compartidas.

Este fenómeno implica que el turismo global se organiza cada vez más alrededor de identidades y propósitos, más que de destinos. Para el arquitecto mexicano Juan Carlos Baumgartner, especialista en neuroarquitectura aplicada al diseño, este cambio plantea un reto para ciudades y espacios de hospitalidad: “los lugares que reciban visitantes deberán diseñarse no sólo para alojar personas, sino para facilitar encuentros, experiencias colectivas y sentido de pertenencia”.

De cara al Mundial 2026, entender estas nuevas dinámicas de viaje será clave para transformar la llegada de millones de visitantes en experiencias memorables.




























