

“El Corona Capital es, por una parte, un espejo y reflejo de lo que está pasando en la música, pero también hay una curaduría de bandas emergentes que, años después, regresan como headliners. Cada cártel es un reto porque no hay manera de representar lo que vas a ver; sin embargo, siempre está ligado a un alma musical”, dijo Hey Pogo.
En tanto, Santiago Covarrubias, fotógrafo especializado en conciertos, compartió cómo la documentación visual no solo captura momentos, sino que construye una memoria colectiva y una narrativa emocional año con año.
“En un festival suceden muchas cosas: la gente, las experiencias que vive y la comida que consume, por lo que al momento de tomar una fotografía, siempre es importante entender ese contexto, comprender que el fan quiere disfrutar al máximo de su artista favorito y uno debe respetar ese momento, otorgándole su lugar y protagonismo”, detalló Covarrubias.
Desde anécdotas con artistas internacionales hasta soluciones de técnicas de último minuto, el panel dejó claro que el éxito del Corona Capital ha sido el resultado de una maquinaria de profesionales apasionados y resilientes, además de una continua innovación que ha dejado intacto el sello que lo hace único como generador de experiencias excepcionales, tanto para asistentes, talento y producción.






























