
Qué placer es ver a Jon Secada como jurado de Latin American Idol, además de su sencillez, su talento, su experiencia y conocimientos les aporta a los concursantes mucho ánimo y cuando dice su ya memorable: “bien canta’o papá” o “bien canta’o mamá” pues simple y sencillamente ya les hizo el día a los muchachos que están luchando por llegar a ser Latin American Idol. Pero en esta cuarta temporada, en las audiciones, pudimos ver el espectacular torso de Secada…¡Bien ejercita’o papá! le grité yo, por su desde clarooooooooooooooooooo.


La simpática Mimí, que es hija de los cantantes de ranchero Lucha Moreno y José Juan y fuera cantante de Flans es como el ángel de la guarda de los concursantes, es la que les da los mejores comentarios, la que les echa la mano con su singular simpatía y carisma y la que piropea lo mismo a los chicos que a las chicas ayudando a que su autoestima no se vaya al carajo. ¡Bien Mimí!

Y el villano de esta historia en cuanto al jurado se refiere pues no es otro que Oscar Mediavilla, este argentino que llegó para poner como chancla a todos los concursantes, nada le gusta, nada le sorprende, nada lo conmueve, nada le parece bien. Pero bueno, quizá ese es justamente su trabajo para lograr sacarle la casta a cada uno de estos jóvenes, pero yo, de plano, me quedo con Jon Secada. ¿no ando nada perdida , verdad?
























